miércoles, febrero 21, 2007

El Diablo y la muerte


Uno de los mecanismos de defensa de la personalidad más recurridos por la humanidad es justamente buscar ser o tener una especie de fascinación con lo que teme...

Yo soy de esas personas que tiene muy presentes sus pesadillas, las suelo recordar con mucha claridad y son en cunato a temática bastante recurrentes: me muero / me estoy muriendo; soy el diablo / alguien cercano a mi lo es ; el final de los tiempos.

Es difícil determinar porqué esos temas siempre bailan en mi cabeza, el caso es que llegando a la adolescencia me cansé de despertar atemorizado siempre, y preferí intentar imitar a lo que me aterra (por algo Batman es mi ídolo), así como buscarlo... me atemoriza y fascina a la vez la temática de la muerte... y que mejor que vestirse de negro e intentar hablar con fantasmas para curarte... una educación conservadora/religiosa te hace creer que lo más espantoso del mundo es el diablo... me gustaba firmar antes en el cyber mundo como "el anticristo" o algo así..., tal vez me gusta el prefijo "Anti" por la maldita gana de llevar la contraria. Mas bien es la idea de sentirse poca cosa y buscar atemorizar para ganar respeto, en fin he estado tratando de buscar explicaciones psicológicas a mi comportamiento... ¿ Ustedes de que se disfrazan?

4 comentarios:

Red Wine...... dijo...

A mi me da miedo el dolor, lastimarme, lastimar, que me lastimen asi que me disfrazo de la guambra de hierro que le vale verga todo, con piercings y ganas de tatoo pa ver si lo vencer ese miedo al dolor no solo fisico sino sentimental. Me gusto este post!

ROMAN NEKULTURNIY dijo...

"persona" significa "máscara", no?? y bueno, el disfraz es una constante en la gente...
yo me disfrazo de bufón en los malos momentos (hago chistes, etc.) para ocultar el hecho de que me come el corazón el sufrimiento ajeno (p. ej., lloré a mares con "Hotel Rwanda")

choPAn dijo...

Tropezando con mi rostro distinto de
cada día
¡Asesinado por el cielo!

Federico García Lorca...

Y sin importar cual sea.. la máscara siempre cae... yo uso varias, no siempre conviene mostrarse por completo a los demás...

Anama dijo...

Qué quién soy? Pues ahí una colada. Riesgos de tener blog. Me animé a comentar tu post porque me ocurre lo mismo que a ti: siento una atracción irresistible hacia la muerte.
"Si alguna vez me cruzas por la calle, regálame tu beso y no te aflijas, si ves que estoy pensando en otra cosa, no es nada malo, es que pasó una brisa, la brisa de la muerte enamorada que ronda como un ángel asesino, mas no te asustes, siempre se me pasa, es sólo la intuición de mi destino..." Me fascinan estas líneas de "Al lado del camino"!!
En fin, creo que mi máscara es la de gargamel gruñona. Creo que tengo una cara de cabreada tenaz, pero nadie se da cuenta de que en realidad se trata sólo de un intento desesperado por protegerme pa' que ya no me lastimen...