
En
Sudáfrica 2010 fue la primera vez que seguí las incidencias de una
Copa del Mundo sin oír las transmisiones de los
coleguitas ecuatorianos. La verdad,
la experiencia no pudo ser más maravillosa.Pues sí,
no es por desdeñar al talento nacional, pero gracias a la maravillosa señal de
DirecTV (que no se interprete como propaganda a estos caballeros), pude oír
voces "diferentes" comentando el Mundial de Fútbol. Esas comillas son porque quienes hemos contado con televisión pagada, sí tenemos algo de referencia de quienes transmitieron para el famoso "DirecTV".
Acá lo interesante estuvo en el sobrio enfoque a la Copa del Mundo,
comentarios que no intentaban lucimiento personal, sino justamente orientar a quienes veían el partido. Así pude darme cuenta por ejemplo, de la
famosa "estrategia de moda" 4-2-3-1, que fue aplicada por los
"equipos pepa".Aparte, durante la transmisión de los partidos
CERO PROPAGANDAS, las cuales quedaban para el entretiempo o en las previas.
Tal vez es mi ligero parecer, pero son muy molestosas las propagandas en medio del partido y si se las hacen, al menos esperar a que se detenga el balón o algo por el estilo. No digo que se aplique aquello en el Campeonato Ecuatoriano, pero
un Mundial equivale a un baile de gala como el torneo local a farra con los amigotes, ambos son divertidos pero son diferentes contextos.Así mismo,
no se trata de no ser gracioso, pero para bromear hay que saber. L
as transmisiones extranjeras son muy divertidas, pero haciendo gala de conocimiento "101" de cultura popular (ni siquiera "general"), sin llegar a la ofensa o la grosería.
También
no se trata de ser "objetivo e imparcial". Bien sabemos que
eso en el periodismo deportivo NO EXISTE, cuando jugó Chile o Argentina, se notó perfectamente la gana de los comentaristas porque sus equipos ganen, pero esto
no hacía que la verdad se tuerza enfermamente en sus comentarios (como suele pasar acá). Aparte en
DirecTV había la opción de cambiar la señal de audio si te disgustaban los "pro-chilenos" o "pro-argentinos", pero tampoco vamos a demandar semejante tecnología a nuestras humildes transmisiones.
Mención aparte, tal vez sea esto quisquilloso, pero para mí al menos es
vital la correcta pronunciación de los nombres de los jugadores, al menos en idiomas de mayor dominio como
inglés, francés, alemán o italiano (importa un poco menos si
Kuyt se pronuncia Kout o Kaut) cosa en lo cual l
os extranjeros realmente se esfuerzan, pero en nuestro medio, la falta de "agricultura" en conocimiento de lenguas extranjeras me taladra la oreja. No intento que dominen las 500 mil conjugaciones del francés o del italiano, pero
aprender un poco a pronunciar no le hace daño a nadie y enriquece a la transmisión.Y sí, mientras todos maldijeron y criticaron las transmisiones ecuatorianas, yo disfruté del mundial como nunca, aparte que me sirvió mucho esa forma de manejar un partido para mi trabajo. Hay cosas en las que
"la peluconería es buena" o tal vez, la costumbre de ver una Champions o ese tipo de cosas con otra clase de relatores, hace que
uno sea más exigente, en fin. Estamos por cerrar este ciclo mundialista, pronto volveremos al análisis normal de la cultura popular.