Era la noche del 10 de agosto de 1990, yo estaba acostado listo para dormirme y antes de eso, le daba una nueva vuelta a mi librito de Fábulas de Esopo. Había sido un lindo día en el que salímos de paseo con mis papás, ya que era feriado. Mi hermana se había ido a dormir donde mi abuelita, mis papás, viendo "Tiburón". Cuando estaba conciliando el sueño, la tierra comenzó a temblar, no caía muy bien en cuenta lo que pasaba hasta que un estante se vino encima de mi cama, pude esquivarlo, salir corriendo y mi papá ya acudía a sacarme de mi cuarto y mi casa.
Esa noche, todo el barrio durmió afuera, había mucho susto, paredes cuarteadas, los niños alborotados y mi entonces inquilino, explicándonos el "por qué la tierra tiembla". La luna tenía un aspecto tétrico y horrible y ya llegaban noticias de fallecidos en las poblaciones aledañas. Al día siguiente, todo era acerca del temblor y los días siguientes, siguió habiendo temblores, me acuerdo uno de ellos fue el día que Barcelona le ganó a River por Copa Libertadores.
En ese verano, se empezó a gestar una manía en mí. Es bien sabido, que los veranos en Quito se caracterizan por los fuertes vientos y los ruidos que dichos vientos generaban en el techo de la casa, eran muy similares a cuando hay temblor. El resultado: que yo no pueda dormir en paz. Además las Fábulas de Esopo, necesitaba un ruido que neutralice los traqueteos de la casa y me haga olvidar los temblores. En esos tiempos, la TV dejaba de emitir programación a la medianoche y había que recurrir a la radio. Me acuerdo que las únicas estaciones que estaban 24 horas al aire eran: Sonorama, Hot 106 y La Bruja y si pasabas al AM, podías escuchar radios colombianas, que pasaban puras noticias de bombas y guerrillas, así que para no tener más miedo, prefería la música.
Hay 2 temas que me acuerdo, sonaban mucho en esas noches: "Something Happened In The Way To Heaven" de Phil Collins y "For You" de The Outfield, ya cuando amanecía, prendía la TV y antes de los programas de agricultores, pasaban "Blaze Of Glory" de Bon Jovi. Finalmente podía dormir en la mañana, antes que den los "Muppets Babies", en lo que era una madrugada agotadora ante lo sensibles de mis oídos.
Pasaron los años y ya no leía fábulas, pero era imperativa la presencia de una radio para poder dormir. Mi papá me compró en Guayaquil, una sofisticadísima grabadora "Sanyo" con apagado automático, lo que facilitaba mi descanso. De todas formas, siempre despertaba 2 y 3 veces en medio de la madrugada, ya no era tema de los temblores, sino de mis pesadillas y mientras me agazapaba aterrorizado entre mis cobijas, mi único acto de valentía era estirar la mano para prender la "Sanyo" y que mis héroes musicales me ayuden a combatir a los mounstros nocturnos: los U2, los Guns N' Roses, los Nirvana ... hasta incluso "Lisa M" asomaba por ahí (?), la idea era tener valor a través de la música.
Las épocas de apagones fueron francamente horrendas, era curioso, pero prefería esperar a que llegue la luz para dormir, antes de eso, conciliar el sueño era imposible. Para mediados de los 90, la oscuridad me fascinaba y creo que los demonios de mis sueños también, pero el silencio me parecía insoportable, aunque sea tenía que yo mismo cantarme algo si quería tranquilizarme y conciliar el sueño.
Dormir sin una radio prendida siempre me costó y ya en mi juventud, solo podía hacerlo si dormía acompañado (inserte sonrisa pícara aquí), la verdad, creo que por fin lo superé golpe de 2010 o 2011, cuando supongo, el cansancio de las jornadas laborales, me hacía caer rendido y no tener tiempo para pensar en mounstros ni temblores. Claro, ahora casi siempre agarro mi guitarra cuando me acuesto y voy tocando hasta que me quedo dormido.
El objetivo de contar toda esta historia, fue la noche vivida este 12 a amanecer 13 de agosto de 2014, en la que ha habido una serie de temblores en Quito y cada ruido nuevamente vuelve a alarmarme, otra vez dormir estuvo misión imposible. Esto me puso a pensar en todas las coincidencias con 1990: final de Mundial entre Alemania y Argentina (y ganada por los alemanes), el nuevo auge de las "Tortugas Ninja" y ahora, la escalofriante serie de temblores. No me vendría mal que vuelvan a ser las cosas como antes, yo a principios de los 90 pasé muy lindo de todas formas. Ahora es mi sobrino quien está espantado, no sé si siga mis pasos.
La música me pone alegre, me hace más valiente y casi siempre, me ha ayudado a dormir. Definitivamente, la música es mi droga.
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miércoles, agosto 13, 2014
miércoles, noviembre 28, 2012
Barcelona vuelve a ser campeón, ¿todo volverá a ser como fue?
y me crié con la idea de que Barcelona es el rival. Estamos hablando de allá por finales de los 80 y principios de los 90, cuando me crié con el gusto por el fútbol. Eran tiempos de rimbombantes figuras extranjeras luciendo la amarilla: Marcelo Trobbiani, Mario Saralegui, Luis Alberto Acosta, Rubén Insúa, Tony Gómez, Alfaro Moreno, Marco Etcheverry y demás. Los mejores locales: "pestañita" Morales o Pepe Pancho al arco, Izquerido, Montanero, el "piquetero" Quiñónez". El habilidoso pepín Gavica y el recordado Carlos Muñoz. Eran tiempos en los que en varios diciembres eran la cara larga de ver a "mi enemigo" coronarse campeón una y otra vez.
Enero del 98 y veía con fastidio los festejos amarillos en mi barrio y en la tele. Pasaron los años, me volvía ... "adulto" y dentro de la pasión futbolera hubo un gran cambio. Aquel gigante de mis años de infancia pasó a ser un cuadro indefenso y caotizado, siendo ridiculizado por sus rivales y entre las generaciones más jóvenes quedaba la incógnita del porqué tenía tanto seguidor un club que estaba lejos del protagonismo.
Hoy, Barcelona, luego de una larga espera, ha vuelto a ser campeón del Ecuador y me agarra con sentimientos encontrados. Por un lado está el fastidio, la envidia y todos los sentimientos viles que te embarga que un cuadro de fútbol que no sea el tuyo, salga campeón. Pero por otro, está cierta sonrisa, esa que desplegas cuando se viene la nostalgia a la mente. Pasa que el destemplado grito de "Barcelona Campeón" me traslada automáticamente a la infancia, al recuerdo de los grandes jugadores del priemr párrafo, sin duda a tiempos más relajados y mejores.
Esta semana querré ver lo menos posible noticieros y asomarme lo menos posible a redes sociales, pero para mí, la buena noticia es que con el "retorno de Barcelona", retorne el ciclo del fútbol como lo conocí y sobretodo, retorne la dicha a mi vida, aquella dicha infantil. Si es así, bienvenida sea la comedera de cemento de cada diciembre cuando hasta en la sopa te pasan ese odioso pero épico estribillo: "Amarillo como el sol ..."
miércoles, abril 20, 2011
Bitácora de una vida con un papá militar
Quienes crecimos con padres al servicio de las Fuerzas Armadas tuvimos una infancia muy particular. Cuando hablé con amigos que se criaron bajo ese mismo yugo, coincicdimos en varios puntos y al menos supe que no estaba tan loco. Vamos a revisar algunas anotaciones de la vida con un papá militar.
Punto 1
Un niño normal cuando es sorprendido en una travesura puede tener la opción de huir. Un niño con papá militar NO. Recordemos que tu distinguido progenitor está entrenado para perseguir a muerte al enemigo así que te perseguirá hasta alcanzarte con facilidad cuando un papá regular solo desistirá por su físico deplorable. El hijo con papá militar de estar dispuesto a asumir las consecuencias y ni siquiera se le debe pasar por la mente intentar encerrarse en su habitación. Recordemos que un papá cualquiera por respeto a su inmueble no botará la puerta abajo, mientras que el militar no vacilará en hacerlo ante "la búsqueda de su objetivo".
Punto 2
Lecciones de nado. Un papá normal intentará familiarizar con cautela a su hijo con el agua, el papá militar hará de este evento un trauma difícil de superar cuando haga a su hijo batirse abruptamente con aguas turbulentas y/o profundas bajo el pretexto de una característica frase de un papá militar: "tranquilo, estás con tu padre". Si sales con vida, tendrás dos opciones: una incontrolable hidrofobia o la seguridad de ser tan invencible como Superman.
Punto 3
A cualquier niño le aterra la posibilidad de una Guerra, por lo que puedes regularmente soñar con un enfrentamiento bélico. ¿Qué pasa cuando le cuentas a tu papá militar que tuviste una pesadilla en la cual tu país/ civilización estaba enfrentándose en una cruenta Guerra y vivías los bombardeos de una forma muy real?. Te preguntará : ¿y estábamos ganando?... PLOP!!
Sobrevivir la infancia con un papá militar es complicado y los rastros de aquella vida suelen ser fácilmente detectables con hijos que evidentemente adolecen de aversión por la autoridad. Si usted es uno de ellos coméntelo con su propia experiencia.
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viernes, noviembre 06, 2009
Mis ojos perciben, otra vez ... imágenes retro
1.- Ecuador no jugará el Mundial de Fútbol
2.- Los índigenas y los maestros volvieron a paralizar al país
3.- Se habla del retorno del Sucre
y ... lo que nos faltaba
APAGONES!!!
Toca desempolvar las bermudas y volver al kataboom porque esto es total retorno a la infancia
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